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Coccidiosis, enfermedad de importancia cosmopolita en la producción avícola

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El aporte de proteína de la industria productora de carne de pollo durante el 2018 en México representa el 39% del sector pecuario (UNA, 2020). En el manejo del pollo de engorda hay 4 características especiales a tener en cuenta para que la explotación sea viable y competitiva frente al mercado:


1. Sanidad.

2. Genética.
3. Nutrición.
4. Manejo.


En nuestro país al igual que en el resto del mundo la coccidiosis produce fuertes pérdidas económicas, no solo por influir negativamente sobre los parámetros productivos sino también, por la cantidad de capital que representan los programas de prevención y tratamiento.


Ilustración 1 Adaptado de UNA. Indicadores Económicos. Aporte de proteína por el sector pecuario.


Introducción.


La coccidiosis es una enfermedad parasitaria de los pollos de engorda, causada por protozoarios del género Eimeria comúnmente conocidos como coccidias. Existen 2 tipos de coccidiosis, la clínica y la subclínica (Cervantes, 2018).


Descripción de la coccidiosis.


El agente etiológico de la coccidiosis aviar es un protozoario intracelular del genero Eimeria que pertenece al phylum apicomplexa y a la familia Eimeridae (Mc Dougald, 2008) y se caracteriza por lesionar la mucosa y submucosa intestinal.


En los pollos de engorda existen 7 especies de Eimeria (Matiello, 2000, Williams, R.B., 2001), las especies más frecuentes que afectan la productividad de las aves son Eimeria acervulina, E. máxima y E. tenella, mismas que son de gran importancia en México ya que además afectan la pigmentación en la piel del pollo de engorda (Tejeda, 2001). Cada especie es diferente en cuanto a morfología, virulencia, inmunogenicidad y afinidad por células específicas de la región intestinal que parasita, por lo que causa un cuadro clínico diferente (Mc Dougald, 2008; Conway, 2007).


Las eimerias afectan principalmente aves entre 3 y 6 semanas de edad (Mc Dougald, 2008), pollos más jóvenes son menos susceptibles debido a que son expuestos a niveles más bajos de coccidias y a la inmadurez de su sistema digestivo para liberar todos los esporozoitos de los ooquistes que ingiere (Williams, RB., 1995).


Las aves se infectan por coprofagia con la ingestión de ooquistes esporulados, en la molleja se rompe la pared del ooquiste por los movimientos de maceración, la temperatura del hospedero y la condición de anaerobiosis (Belli et al., 2006; Mc Dougald et al., 2008), los esporozoitos se liberan en el lumen intestinal por la acción de enzimas proteolíticas (Beitz, 2004; Belli et al. ,2006).


Dentro de las células del intestino los esporozoitos crecen y se desarrollan hasta formar un trofozoito que se multiplica por fisión binaria múltiple asexual y dan origen a un esquizonte de primera generación, cada uno de los cuales forma merozoitos de primera generación, cada merozoito entra a una nueva célula y da lugar a la segunda generación de esquizontes de los cuales se desarrollan merozoitos de segunda generación, éstos penetran a nuevas células para llevar a cabo la fase sexual de reproducción donde se forman los micro y macrogametos a partir de gametogonias. Cada microgametogonia produce un gran número de microgametos los cuales fertilizan a los macrogametos dando como resultado un cigoto de pared gruesa que se elimina como ooquiste y después de condiciones favorables y un mínimo de 12 horas esporula en el suelo (Conway, 2007; Mc Dougald, 2008).


Prevención de la coccidiosis


La prevención de la coccidiosis está orientada al uso de tratamientos profilácticos, aunque las vacunas vivas continúan con buena aceptación, el uso de agentes anticoccidianos en el alimento sigue siendo el principal método de uso en Latinoamérica y muchos otros países del mundo.




En granjas avícolas con producción intensiva es prácticamente imposible evitar la presencia de estos parásitos, porque las condiciones como el hacinamiento, alta humedad y temperatura ambiente favorecen su presentación y permanencia, y modifican el equilibrio natural del parasito con el hospedero creando las condiciones óptimas para la presentación de la enfermedad (Frade, N.J., 2014).


Para controlar la infección se utilizan fármacos que se adicionan a la dieta, estos, al disminuir las poblaciones de coccidias y el daño que producen en el intestino ayudan indirectamente a que se absorban nutrientes y pigmentos de manera más eficiente. Los anticoccidiales se dividen en: coccidiostatos, que son aquellos que inhiben o detienen el desarrollo de los parásitos y en coccidicidas que son los que los matan.


Los coccidiostatos al no eliminar totalmente los ooquistes permiten el desarrollo de inmunidad en el ave, mientras que los coccidicidas, destruyen los parásitos e inhiben el desarrollo de la inmunidad y se usan solamente en los pollos de engorda, debido a que el pollo tiene un ciclo corto de vida en el que se trata de evitar que las coccidias afecten la productividad del ave (Frade, N.J., 2014).


Sumano (2010) describe dos clases de compuestos que han sido desarrollados como anticoccidianos.


1. Ionóforos poliéteres. Son una familia de antibióticos poliétericos producidos por la fermentación de Streptomyces spp y de acuerdo a su capacidad para combinarse y transportar determinado tipo de cationes se clasifican de la siguiente manera:


• Ionóforos monovolantes: Monensina, Narasina y Salinomicina.
• Ionóforos glicosidas monovalentes: Maduramicina y Semduramicina.
• Ionóforos divalentes: Lasalocid.


Tienen una alta capacidad para formar complejos lipofílicos con cationes metálicos y transportarlos a través de las membranas biológicas, y afectan una gran variedad de procesos celulares que dependen de transporte de iones. Actúan contra esporozoitos y merozoitos, fases extracelulares.


2. Químicos sintéticos. Este tipo de coccidiostatos tienen estructuras químicas completamente diferentes, cada compuesto tiene su propia fuerza y debilidad con respecto a la eficacia y el desarrollo de resistencia de la coccidia, son varios grupos de componentes químicos cuyo mecanismo de acción es actuar sobre formas intracelulares, bloqueando un paso enzimático en el metabolismo de las coccidias al formar proteínas. Se comenzó a controlar la coccidiosis con productos químicos, en los años 40 con sulfonamidas, en los años 50, se empezaron a usar el Amprolium y la Nicarbazina que dieron y siguen dando excelentes resultados, posteriormente, han ido apareciendo nuevos productos, siendo el último el Diclazuril en los años 90. Estos coccidiostatos se emplearon en programas únicos pero al presentarse resistencia de diferentes especies de Eimeria, se usaron en combinación con otros coccidiostatos químicos e incluso con coccidiostatos ionóforos, cuando se usan en la primera fase de ciclo productivo del ave actuarán en las primeras fases evolutivas del parásito permitiendo la formación de muy pocas lesiones intestinales y eliminando una pequeña o nula cantidad de ooquistes, sin embargo esto hace q ue se reduzca el tiempo de contacto de los parásitos con el hospedero para que se establezca inmunidad (Calnek, 2000).


El uso de Nicarbazina en la industria avícola.


La nicarbazina salió al mercado como el primer anticoccidiano de amplio espectro. Tiene un peso molecular de 426 Da y su fórmula condensada es C19H18N6O6. Es un coccidiostato sintético eficaz para prevenir la coccidiosis; ataca de manera directa a la segunda generación de esquizontes en desarrollo.


Se absorbe bien por vía oral, distribuyéndose en todo el organismo; se separa en sus dos componentes originales; de éstos, se ha demostrado, la 2-hidroxi-4,6-dimetilpirimidina se absorbe, metaboliza y elimina más rápido que el componente 4,4´-dinitrocarbanilida.


Los programas anticoccidiales de tipo dual con Nicarbazina en iniciación son una buena alternativa tanto para el control de la enfermedad como para la obtención de resultados positivos a nivel de pesos corporales, pigmentación y conversión alimenticia (Frade, N.J., 2014).


OLISTIMAX®


Es un anticoccidiano sintético a base de Nicarbazina, termoestable. Eficaz para prevenir la coccidiosis aviar en pollo de engorda, pollitas de reemplazo ligeras y reproductoras. Su mecanismo de acción actúa de manera directa sobre la segunda generación de esquizontes en desarrollo, OLISTIMAX® mejora la salud intestinal cuyo resultado se correlaciona con el aumento del desempeño productivo de las aves.


Existen 2 tipos de programa para el uso de fármacos anticoccidiales en pollo de engorde.

1. Un solo principio activo, uso continuo. A menudo, un solo producto anticoccidial puede ser utilizado desde el día 1 de edad hasta la edad del sacrificio, con un período de retiro de 3 a 7 días. La mayoría de los productos están aprobados para su uso hasta sacrificio (Swayne et al, 2013).

2. Programas duales. Se basa en el uso de una molécula anticoccidial en la etapa de iniciación y otra en la etapa de finalización; es conocido como programa shuttle en Estados Unidos o programa dual en otros países (Swayne et al, 2013).


CONCLUSIONES.


• PiSA® Agropecuaria cuenta con diferentes activos anticoccidianos para ajustar y pronosticar las estrategias de control contra la coccidiosis.

• El mejor diagnóstico de la coccidiosis subclínica puede realizarse a través de necropsias de aves sacrificadas.

• Las técnicas de diagnóstico diferencial incluyen; Coproparasitoscopico por flotación, Conteo de ooquistes por gramo de heces, Histopatología.

• Una buena gestión de programas anticoccidianos es hacer cambios periódicos en el uso de las diferentes moléculas en el mercado.

 

 

COMENTARIOS

Andres enrique Munoz | Cesar, Colombia
20 de Ago, 2020 05:47:58 am

RESPONDER

Dentro de los productos que manejan para controlar coccidias, ¿cuál sería el más indicado para usar como medida profiláctica en gallinas de postura?.

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