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Evaluación de la adición de ácido acético y pimiento morrón en dieta para aves de postura variedad Rhode Island

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  • Febrero 10, 2020
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Introducción


Los animales necesitan de alimento para sobrevivir. En condiciones de explotaciones pecuarias, se suministra alimento a los animales con fines económicos para lograr una conversión en carne, leche, huevos, lana, piel, etc. La nutrición es la sección que más peso tiene en los costos de la producción pecuaria y prácticamente en todos los casos superan el 50% de los costos totales. Cualquier mejora que se haga en este aspecto tendrá un importante impacto en la eficiencia de la explotación.


El pimiento morrón (Capsicum annuum var. annuum) comprende un 38% de pericarpio, un 2% de la vaina interior, un 56% de semillas y un 4% de tallos. La propiedad que separa a la familia Capsicum de otros grupos vegetales es un alcaloide denominado capsaicina, una sustancia cristalina excepcionalmente  potente y acre, que no existe en ninguna otra planta. La capsaicina es la fuente de la acritud y el calor en el los frutos de Capsicum (Martínez, 2007). La cantidad de capsaicinoides presentes en los chiles varía considerablemente de especie a especie, pero incluso puede ser considerablemente distinto entre plantas de la misma especie, cuyo crecimiento se llevó a cabo en tierras distintas y bajo condiciones ambientales diversas (Restrepo, 2006).


Los capsaicinoides exhiben propiedades muy particulares que desde hace varias décadas han despertado el interés científico tales como actividad antibacterial contra agentes patógenos, actividad antioxidante, potencial actividad como anticancerígeno, efectos sobre el sistema nervioso de los organismos, asociados a la transmisión del dolor y propiedades antiinflamatorias (Restrepo, 2006); demostrando que los capsaicinoides no solo los convierten en un recurso de alto valor en la industria alimenticia, sino que además aumentan su campo de aplicación a otros rubros como la medicina.


Ante la tendencia mundial de restringir el uso de antibióticos a nivel nutricional como aditivos promotores del crecimiento (APC) en el alimento de los animales domésticos, existe la demanda por productos orgánicos, que aseguren una inocuidad alimentaria. Se ha desarrollado un gran interés en utilizar alternativas naturales a los APC, con el fin de mantener tanto el rendimiento animal y su bienestar. Una amplia gama de productos alternativos se han propuesto para sustituir a los APC, como las enzimas, prebióticos, probióticos, extractos de plantas, acidificantes y otros; todos éstos con el fin de limitar el número de bacterias patógenas, mejorar la capacidad de absorción del intestino y mejorar parámetros productivos y rendimiento (López et al., 2010).


Los extractos de plantas probablemente son los productos más antiguos utilizados en medicina humana, pero su uso en animales es relativamente nuevo (Kamel, 2000). Los extractos y aceites esenciales de plantas son metabolitos secundarios que generalmente, ejercen una función de defensa de las plantas frente a agresiones externas; estas sustancias protegen a las plantas de organismos patógenos y herbívoros, le sirven de defensa frente a otras plantas y otros procesos abióticos que causan estrés, como son la desecación y la radiación ultravioleta (Briskin, 2000); por otra parte, poseen distintas propiedades: antioxidantes, estimulantes de la función hepática y de producción de enzimas digestivas, inmunomoduladoras y antimicrobianas (López et al., 2010).


La acción de los ácidos orgánicos sobre la microflora intestinal se lleva a cabo mediante dos mecanismos: (a) reduciendo el pH del alimento y del tracto digestivo, creando un entorno negativo para el crecimiento de microorganismos patógenos de los géneros Escherichia, Clostridium y Salmonella; y (b) el efecto antimicrobiano específico debido a la forma no disociada, alterando varios procesos esenciales para la vida de los microorganismos, principalmente Gram negativos (Peris y Pérez, 2001; Dinabandhu et al., 2009).


Además, la acidificación tiene el potencial de controlar a las bacterias entéricas, tanto patógenas como no patógenas. Ácidos orgánicos, como fórmico, fumárico, propiónico y sórbico han sido utilizados en el concentrado de pollos de engorde, provocando una respuesta positiva. Incluso, se reporta que el ácido fórmico y propiónico en la dieta de los pollos reducen la incidencia de Salmonella en la canal, lo cual es importante para la salud pública (Alp et al., 1999; Al-Kassi y Mohssen, 2009). Adicionalmente  el efecto del uso de ácidos orgánicos como aditivos para mejorar el rendimiento productivo es similar al que se obtiene con el uso de promotores antibióticos como la Zinc Bacitracina (González et al., 2013) y con ello los ácidos orgánicos pueden remplazar eficientemente a los promotores de crecimiento tipo antibióticos en la alimentación de las aves (González et al., 2013), sobre todo la utilización de sustancias acidificantes, es una buena alternativa para los productores que por alguna razón no pueden ofrecer buenas condiciones de alojamiento a sus aves (Ramírez y Blanco, 2007).


Justificación


El empleo de antimicrobianos añadidos a la dieta y al agua de bebida en la industria avícola para aumentar la eficiencia alimenticia, es una práctica común mas no exenta de riesgos debido a que una exposición prolongada puede dar origen a la aparición de resistencias a agentes patógenos. La tendencia global es obtener productos cárnicos seguros, aptos para el consumo humano, inocuos, respetando índices de bienestar animal y que representen sustentabilidad. La limitación del uso de antibióticos en la producción animal nos impulsa como investigadores para buscar alternativas entorno a lo que tenemos de manera orgánica contribuyendo así a mejorar los parámetros productivos y disminuyendo carga bacteriana en tracto intestinal de gallinas.


Una alternativa al uso de fármacos es el empleo de sustancias orgánicas como lo es el ácido acético o bien chile pimiento morrón Capsicum annuum var. annuum.


El pimiento morrón es uno de los clásicos en nuestros mercados, su principal componente es al agua, seguido de los hidratos de carbono, lo que hace que sea una hortaliza con un bajo aporte calórico. Es una buena fuente de fibra y, al igual que el resto de verduras, su contenido proteico es muy bajo y apenas aporta grasas.


En cuanto a su contenido en vitaminas, los pimientos son muy ricos en vitamina C, sobre todo los de color rojo. De hecho, llegan a contener más del doble de la que se encuentra en frutas como la naranja o las fresas.


Son buena fuente de carotenos, entre los que se encuentra la capsantina, pigmento con propiedades antioxidantes que aporta el característico color rojo a algunos pimientos.


También es destacable su contenido de provitamina A (Beta caroteno y criptoxantina) que el organismo transforma en vitamina A conforme lo necesita, folatos y de vitamina E. En menor cantidad están presentes otras vitaminas del grupo B como la B6, B3, B2 y B1. Su contenido en las citadas vitaminas C y E, junto con los carotenos, convierten al pimiento en una importante fuente de antioxidantes, sustancias que cuidan de nuestra salud. La vitamina C, además de ser un potente antioxidante, interviene en la formación de colágeno, glóbulos rojos, huesos y dientes, al tiempo que favorece la absorción del hierro de los alimentos y aumenta la resistencia frente a las infecciones. La vitamina A es esencial para la visión, el buen estado de la piel, el cabello, las mucosas, los huesos y para el buen funcionamiento del sistema inmunológico. Los folatos intervienen en la producción de glóbulos rojos y blancos, en la síntesis de material genético y en la formación de anticuerpos del sistema inmunológico. 


Entre los minerales, cabe destacar la presencia de potasio. En menor proporción están presentes el magnesio, el fósforo y el calcio. El potasio es necesario para la transmisión del impulso nervioso, la actividad muscular y regula el balance de agua dentro y fuera de la célula.


Objetivo general


El presente trabajo de investigación tuvo como objetivo evaluar, si la adición de ácido acético y pimiento morrón en la dieta de las aves, tiene un impacto en el aumento de la producción de huevo y su calidad.


Metodología


Las evaluaciones y seguimiento del ensayo se llevó a cabo en el CADELS Santa Ana, de la Universidad DeLaSalle Bajío, en León Guanajuato, Mexico de acuerdo con el manejo que comúnmente se les da. Se utilizaron 240 gallinas de postura Rhode Island de 52 semanas de edad, evaluándose ocho tratamientos en núcleos de 10 animales con densidad poblacional de diez aves por metro cuadrado, cuidando siempre el bienestar animal y cubrir sus cinco libertades.


Se estableció un diseño factorial (a x b) con 3 repeticiones, siendo el factor "a" la adición de ácido acético como acidificante y el factor "b" la concentración de pimiento morrón adicionado a la dieta (1.5, 2.0 y 2.5 %). Los tratamientos se describen a continuación:



Las gallinas se alimentaron hasta las 62 semanas de edad, y se evaluaron los siguientes parámetros:

  1. a) Productividad reportada en porcentaje
  2. b) Calidad del huevo (Color de yema, grosor de cascaron, resistencia de cascaron y unidades Haugh).


Los datos obtenidos se analizaron y donde hubo diferencias se realizó una comparación múltiple de medias mediante la prueba de Tukey (P<0.05) utilizando el paquete estadístico Sigma Stat 3.5.


Resultados


Respecto a la productividad, se observó que los tratamientos A, A+Aa y B+ Aa incrementaron la postura 13, 10 y 8 % respectivamente comparado al tratamiento control. También pudo observarse que la reducción de la postura fue proporcional al porcentaje de pimiento morrón adicionado a la dieta y la inclusión de ácido acético al agua de bebida redujo la postura 5% respecto al tratamiento control. La mayoría de tratamientos mostro diferencias estadísticas significativas respecto al tratamiento control, excepto el tratamiento B (Figura 1).




Respecto a la calidad de los huevos de cada tratamiento, los resultados fueron variables. En el caso del color de la yema, los tratamientos B y C+Aa mostraron mayor coloración de la yema con respecto al tratamiento control mientras que el tratamiento control de ácido acético, redujo la coloración de la yema siendo todos estos tratamientos estadísticamente diferentes (P<0.05). Con estos resultados podemos indicar que se requiere de mayor proporción de pimiento morrón en combinación con ácido acético, para obtener resultados similares (Figura 2).





Para el grosor del cascaron se observó un efecto similar al de la coloración de la yema, los tratamientos  B, C y C+Aa mostraron diferencias estadisticas significativas (P<0.05) respecto al tratamiento control (Figura 3), este efecto puede deberse al contenido de calcio y fosforo que aporta el pimiento morrón.



En el caso de la resistencia del cascarón, el tratamiento A+Aa mostró mayor resistencia al quiebre siendo el único tratamiento con diferencia estadística significativa con respecto al tratamiento control (Figura 4).




Los resultados de las unidades Haugh para los huevos de los tratamientos mostraron una reducción del valor con respecto al tratamiento control, sin embargo no existen diferencias estadísticas significativas y aún se encuentran en el rango de calidad aceptable-muy bueno. La disminución de las unidades Haugh podría deberse al incremento de proteína incluida en el pimiento morrón, por lo que será necesario realizar análisis bromatológicos para confirmar o rechazar esta hipótesis.




Conclusiones


Si bien se encuentran cifras interesantes en los distintos tratamientos, encontramos una mayor productividad en B + Aa, aunque en comparativa con las unidades Haugh no son las más altas. Importante definir que se obtiene mayor productividad con un producto clasificado entre aceptable-muy bueno.


Otro punto importante es la relación con la coloración de la yema siendo el más marcado C + Aa, con una directa correlación al grosor de cascaron y resistencia de fractura al cascaron.


Se sugiere como conclusión final la adición del tratamiento B+Aa, ya que en términos generales tenemos mayor rendimiento en calidad de huevo interna y externa asimismo la calidad de los animales en bienestar reflejado en mayor % de productividad.


Bibliografía


Al-Kassi, A.G., Mohssen, M.A. 2009. Comparative study between single organic acid effect and synergistic organic acid effect on broiler performance. Pakistan Journal of Nutrition 8: 896-899.


Alp, M., Kocabagli, N., Kahraman, R., Bostan, K. 1999. Effects of dietary supplementation with organic acids and zinc bacitracin on ileal microflora, pH and performance in broilers. The Turkish Journal of Veterinary and Animal Sciences 23: 451-456.


Briskin, D. P. 2000. Medicinal Plants and Phytomedicines. Linking Plant Biochemistry and Physiology to Human Health. Plant Physiology 124: 507-514.


Dinabandhu, J., Lichtenstein, D.L., Garner C. 2009. Salmonella control in feed: can organic acids application be an important part of the solution? In: 17th Annual ASAIM SEA Feed Technology and Nutrition Workshop. Hue, Vietnam.


Gonzáles, A. S., Icochea, D. E., Reyna S. P., Guzmán G. J., Cazorla M. A., Lúcar, J., Carcelén C. F., San Martín V. 2013. Efecto de la suplementación de ácidos orgánicos sobre los parámetros productivos en pollos de engorde. Revista de Investigaciones Veterinarias del Perú. 24 (1): 32-37.


Kamel, C. 2000. A novel look at a classic approach of plant extracts. Feed Mix - The International Journal on Feed, Nutrition and Technology - Special: Alternatives to antibiotics. Doetinchen, p.19-21.


López, A., Sánchez, I., Cortes, A., Órnelas, M., Ávila, E. 2009. Uso de dos promotores naturales como alternativas a antibióticos promotores en el comportamiento productivo del pollo de engorda. ANECA. Consultado por última vez 19/12/2019: Disponible en: http://www.fmvz.unam.mx/fmvz/centros/ceiepav/archivos/aneca_09/Aaron_Ernesto_Lopez.pdf


Martínez, G. A. A. 2007. Obtención de Oleorresina Capsicum a partir de chiles jalapeños frescos enteros. Departamento de Ingeniería Química y Alimentos. Escuela de Ingeniería y Ciencias, Universidad de las Américas Puebla. Consultado por última vez 19/12/2019 en: http://catarina.udlap.mx/u_dl_a/tales/documentos/lpro/martinez_g_aa/


Peris S, Pérez L. 2001. Alternativas al uso de antibióticos como promotores de crecimiento en avicultura. En: XVII Congreso Latinoamericano de Avicultura. Guatemala.


Ramirez, M.I.R., Blanco, B.D.2009. Utilización del acido acético y orégano en la regulación del ecosistema intestinal de aves de corral. Engormix. Consultado por última vez 19/12/2019 en: https://www.engormix.com/avicultura/articulos/utilizacion-acido-acetico-oregano-t27868.htm


Restrepo, G. M. 2007. Oleorresinas de Capsicum en la industria alimentaria. Revista Lasallista de Investigación. 3(2):43-47.
 

 

 

COMENTARIOS

Edgar Enrique Amado | Huehuetenango, Guatemala
10 de Feb, 2020 10:18:06 am
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Excelente posibilidad para propuesta nutricional y económica para parvadas de traspatio

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