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Optimización de la fase de arranque en avicultura de carne y avicultura de puesta

 

Los primeros días en la vida de nuestros pollitos en la granja van a ser críticos para el futuro desarrollo de la parvada.


Por un lado, debemos tener en cuenta los elevados ritmos de crecimiento de los broilers comerciales, que en menos de dos semanas multiplican por diez su peso de nacimiento. Las diferencias en tasas de crecimiento con otras aves en cría intensiva son muy acentuadas, especialmente si los comparamos con pollitas de gallinas ponedoras.

 



En este sentido, podemos comparar al pollito de carne con un Fórmula 1, ya que en ambos casos esta fase de “salida” va a ser muy determinante en los futuros resultados finales, y en la mayoría de los casos, un mal resultado tiene consecuencias irreversibles.

 

  

 

Por otro lado, las pollitas de futuras ponedoras presentan un crecimiento más moderado, determinado en gran parte por su capacidad de ingesta, con lo que deben de seguir unas curvas de crecimiento mucho menos inclinadas, pero, en todo momento debemos de vigilar que lleguen o sobrepasen los pesos estándar y mantengan una uniformidad adecuada, eso significa que al menos el 80 % de los animales deben mantenerse en un peso en un rango que no exceda el 10% de la media de todos los pesos.


En ese sentido, podemos comparar a las futuras ponedoras con una locomotora de vapor:


Deben ir por un raíl, representado por la curva de pesos, y por otro lado necesitan un aporte mineral, par su desarrollo óseo, que en caso de la locomotora sería, evidentemente el carbón, y en las pollitas los aportes adecuados de calcio, fósforo, magnesio y oligoelementos.

 

 

Las aves recién llegadas a la granja van a tener una serie de desafíos, entre los que destacamos los siguientes:


Estrés:
El nacimiento, las vacunaciones y el transporte y descarga de los animales en la granja son factores que contribuyen a incrementar el nivel de estrés de los pollitos durante sus primeros días de vida.


Por otro lado, hay que tener en cuenta que el sistema digestivo del pollito todavía no está adaptado al alimento, sino que está optimizado para la digestión de lípidos del vitelo. Debemos realizar una acomodación paulatina vía nutricional, en ese sentido es muy recomendable la inclusión de proteína de alta digestibilidad en la dieta con un balance de aminoácidos adecuado, junto con vitaminas del grupo B, fundamentales para una adecuada regulación de los procesos metabólicos hepáticos.

 

Además, en muchas ocasiones, los animales llegan a la granja decaídos y con bajas reservas energéticas, con lo que, en estos casos, no tendrán la vitalidad suficiente para arrancar a beber y comer, lo que constituye un gran problema y da lugar a un pico de mortalidad en el cuarto día de vida del pollito, son los denominados “pollitos hipoglicémicos”, que no han ingerido alimento sólido y presentan el buche vacío, una molleja de color verdoso y un hígado de color muy amarillento, que debería ser en ese día ya de color marrón (el hígado si presenta una coloración amarillenta los 2-3 primeros días de vida). Además, se les han acabado las reservas del saco vitelino, con lo que mueren irremediablemente.


Cuando esto ocurre, la parvada se suele desigualar bastante, ya que indica un acceso irregular y variado por parte de los pollitos al alimento, con lo que a la semana de edad nos encontramos animales con pesos muy variados, pudiendo haber diferencias de más de 50 gramos.


Otro aspecto nutricional muy importante que debemos tener en cuenta es la baja capacidad del sistema digestivo del pollito, en el que las enzimas y jugos gástricos todavía no se secretan a niveles adecuados, y la capacidad de absorción intestinal es, todavía, limitada.


Si añadimos a todos estos factores el de un sistema inmune en pleno desarrollo que trata de adaptarse a las condiciones ambientales de la granja, nos encontramos en una situación en la que todo apoyo adicional es importante, por ejemplo:


• Mejorar las condiciones ambientales de la granja; la temperatura, la humedad y los niveles de dióxido de carbono y amoniaco.

• Cuidar el manejo de los animales.
Incrementar la accesibilidad a agua y alimento.
• Incidir en el propio formato, tamaño y dureza de dicho alimento
Suplementar a los pollitos con nutrientes adicionales.


Todos estos factores van a contribuir al correcto desarrollo del animal y a la consecución de los objetivos que nos hemos impuesto en cuanto a uniformidad, peso y rendimientos de los animales.

 

Para la fase de arranque y otros casos de exigencias nutricionales extra, MIAVIT ha diseñado AMIVIT. Un complemento líquido nutricional con energía adicional, aminoácidos esenciales, Vitaminas del grupo B para la estimulación hepática.

L carnitina para proporcionar el empuje adicional a los pollitos debilitados, y Zinc para contribuir al correcto desarrollo de la respuesta inmune, el crecimiento y el desarrollo óseo de los animales.

Además, contiene electrolitos, para combatir casos de deshidratación.

 

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